Perseguir un sueño
Yo soy pequeña, mi mundo es pequeño. Pero tengo ilusión y lucho por lo que quiero.
He pasado horas, días y noches, meses y hasta años, sufriendo. Pero como dice alguien a quien quiero mucho: "resiste".
Cuando uno resiste se hace más digono, más fuerte y sobre todo: se permite un gran lujo que es dedicarse a lo que realmente le gusta, no traicionarse a si mismo, quizás la mayor de las traiciones.
La exposición de pintura en Bértiz va bien. Cientos de personas (más de 500 ya han pasado por ella) y sólo he recibido a acambio cosas buenas: la mayoría de personas que me quieren han pasado por ella (y uno nunca es consciente de cuánta gente llega a quererle, ¡gracias!), todos me han dado una opinión llena de emoción y agrado, de enhorabuena y felicitaciones (¡gracias mil!), y otros tendrán en casa un pedacito de mi pintura, uno u otro cuadro, en Madrid, Pamplona... ¡gracias!
Gracias, porqué cuando sienta que me quedan 100 euros para pasar el mes a día quince, cuando alguna fría y oscura tarde de invierno esté ahí, en mi estudio, peleándome con uno u otro lienzo o alguna mañana pasee buscando la mejor foto, recordaré que hay gente a la que le gusta mi pintura, que ha habido alguien que tras unos minutos en mi exposición, emocionada, me ha abrazado y susurrado un "¡gracias maestra!" o me ha dejado un bonito mensaje en el contestador recitándome unos versos sobre el color y el papel del pintor.
No puedo estar más que agradecida. Ahora, sé que he de volar, que no es fácil, a ratos acompañada, a ratos sola, pero siempre pensando en mi obligación de no defraudar a aquellos que, a caso tan solo por un breve instante, una sola vez, se han parado ante uno de mis cuadros, y sin lugar a dudas, de forma directa y potente, se han emocionado.
A ellos, y solo a ellos, debo lo que hoy ya sé que soy: "la pintora catalana de Erratzu", de ese pueblo maravilloso, con sus gentes y niños maravillosos, que me han acogido como a una más, siempre en silencio, mostrándome su afecto con una bolsa de tomates, acelgas, calabacines o hongos de su huerta.
Soy la persona más feliz del mundo.
GRACIAS, MIL VECES GRACIAS.

